La luna se teñía de sangre color carmesí,
color que me recordó a tus labios cuando apenas los conocí,
y culpable de tan impuros actos que me vi cometer,
jure amada mía que contigo mi alma iba a desaparecer.
No te mate por celos ni venganza y mucho menos por rechazo,
mi sueño era amor eterno junto a un ángel en mi regazo.
Ahora destinados ambos estamos a un amor infinito,
el cual es concebido por el sollozo de tus gritos.
Calma amor mio, no te alteres ni enloquezcas,
que me duele mas a mi matarte a que mi vida desaparezca.
Tranquila amada miá, ves como ya no duele?
Espero en el infierno a alguien que nos consuele.
Tus pulmones ya no respiran y tu piel se hace cada vez mas blanca,
¿Así me veré yo cuando vivir ya no me plazca?
Ahora mi turno llega para terminar con la profesía:
Hundo la daga en mi pecho, terminando así esta poesía.

C'est l'amour.
ResponderBorrarQuisiera volver a verle escribir.
ResponderBorrarEs dificil retomar ciertas cosas...
ResponderBorrarEs dificil retomar ciertas cosas...
ResponderBorrarPero no imposible. Se lo pido, escriba una vez mas, aunque sea para mi...
BorrarSi lo desea, lea mi última creación, es un regalo para usted.
BorrarEsperaré oír de usted pacientemente, como siempre.
ResponderBorrarAún cuando usted no vuelva a escribir para hacerme llegar sus palabras, yo seguiré escribiendo para usted, incluso si no le importa para nada...
ResponderBorrarUna vez más, requiero sus palabras.
ResponderBorrarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderBorrarCuánto más debo escribir para vos, para poder saber que aún existo,para saber que aún existes? Confío en que sabes que mi poesía solo vive cuando es para vos.
ResponderBorrarYa no se como mas decirlo. Te extraño.
ResponderBorrarTe extraño...
ResponderBorrar